lunes 5 de abril de 2010

Redacción de la semana: "Cuentos".

"Raúl, la hormiga orgullosa".
Amaneció con un esplendido sol y Raúl salió muy temprano de su hormiguero. Su amigo Óscar se extrañó al verlo madrugar tanto. -"Adónde vas tan pronto y solo", le preguntó. -"Hoy he soñado con una suculenta comida y estoy imaginándomela. Traeré la hoja más grande del bosque para hacer una enorme ensalada". -"Creo que es muy peligroso que vayas solo". -"No me pasará nada y además, no tengo miedo". -"¿Por qué no pides ayuda? Solo no vas a poder hacerlo". -"¡Bah! Tengo mucha fuerza", le contestó Raúl. Raúl buscó con ímpetu la hoja más grande. Se alejó demasiado del hormiguero y sí, encontró una enorme hoja, pero era tan grande y pesaba tanto que él solo no podía llevarla. Raúl estaba empeñado en llevar aquella hoja y nada le haría cambiar de opinión. Se estaba haciendo de noche y Raúl seguía intentando acarrear la hoja hasta el hormiguero. Se acerco una urraca. -"¿Por qué no llevas una hoja más pequeña? Sería más fácil". "Todos se reirán de mí", pensó, sin hacer caso a la sabia urraca. Pero Raúl estaba agotado y cayó debajo de la hoja. Al día siguiente, fueron a ver donde estaba y había muerto congelado.
Adriana García Herráiz.

"Un niño generoso".
Esto ocurrió hace años en una ciudad pequeña donde vivía un niño huerfano llamado Juan. Todos los días cuando Juan iba al colegio los compañeros se reían de él, no tenía amigos. Juan era tan pobre que no tenía dinero para comer, cogía la ropa y la comida de la basura que encontraba. Un día Juan buscando entre la basura encontró una caja llena de lingotes de oro. Juan se puso muy contento, pero no solo pensó en él, decidió repartir el oro entre todos los pobres. Desde aquel día gracias a Juan nadie pasó hambre y todos vivieron felices.
Jesús Barrios Martos.